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Historia de la Hacienda de Tejalpa - Parte II
Vista de los edificios de la Hacienda de Tejalpa | Archivo
Amigos, con todo gusto para todos ustedes, la segunda parte sobre la Hacienda de Tejalpa, un lugar muy bonito que tuvimos la oportunidad de conocer como parte del III Seminario Nacional de Locutores Charros 2015.
Para 1883, la hacienda ya contaba en un edificio contiguo a la casa grande, con una fábrica textil dotada de los adelantos de la época, que producía casimires finos, ponchos, sarapes, mantas de viaje, cobertores de dos vistas, además de plaids y alfombras de primera calidad. La fábrica enviaba sus productos a la Ciudad de México y Toluca para su distribución y venta en importantes almacenes como el Palacio de hierro. Se hace noticia que para 1905 habían enviado muestras de sus productos al Norte de la República.
Es importante destacar el papel de esta hacienda en el desarrollo regional, ya que:
“En los años 1896-97, se instaló la Planta de Luz y Fuerza Motriz o instalación Hidroeléctrica. Esta incluía una planta receptora en Toluca. De día daba servicio a la hacienda y fábrica, y en la noche alimentaba el alumbrado público y el servicio doméstico de la ciudad. La inversión realizada por estas obras fue de más de un millón de pesos.”
Como podemos observar, es sorprendente el desarrollo alcanzado por la hacienda de San Pedro, como lo describen los autores en su texto. La hacienda arribó al siglo XX con éxito y su florecimiento económico era evidente. Los administradores convirtieron la antigua finca en la negociación Agrícola Industrial de San Pedro.
Pastaban en sus campos, que producían también trigo y maíz, más de 2 000 cabezas de ganado ovino para la explotación de la lana; se utilizaban desgranadoras y trilladoras de fabricación extranjera; realizaban negocios en la industria textil, invertían en minería, adquirieron acciones petroleras y se dedicaban mediante concesión, a la explotación del bosque.
En las comunicaciones, contaba con buenos caminos, además a un kilómetro del casco pasaba el ferrocarril de la Compañía Forestal de México S.A. Pero no sólo eso, la hacienda estaba comunicada telefónicamente con Toluca.
Indudablemente, el dueño de esta hacienda tenía otra visión que apuntaba a la búsqueda de la ganancia, hacia la obtención de plusvalía y, al mismo toempo, entendía unas relaciones distintas con los empleados y los peones, incluso mostraba preocupaciones por la educación, la calidad de vida y la formación de los miembros de la comunidad, como lo muestra el siguiente texto:
“El hacendado mantenía de su ‘propio peculio’ dos escuelas para los hijos de los peones y obreros de su Negociación. En la hacienda se construyó un pequeño teatro, en el cual se representaban obras escritas por el dueño. Polr ejemplo, la obra Fatalidad bellamente editada en 1912.”
En torno a la casa principal estaban las casas de los peones. Había 23 de dos pisos con dos cuartos y cocina. Ocho de dos pisos pero sin cocina y 13 de un solo cuarto. La hacienda tenía una tienda y un tinacal.
Han transcurrido los años, la hacienda de antaño fue el lugar donde se dio la modernidad predicada por el Porfiriato, sigue teniendo de fondo el Nevado de Toluca. Totalmente restaurada, su trazo deja ver una gran construcción de dos niveles con sencillas ventanas y techo de dos aguas, emplazada frente a un amplio terreno en que destaca una casa de piedra sobre una base cuadrada y una fuente.
Más allá aparecen los restos de otras edificaciones de altos muros con variedad de puertas y ventanas. Todo ante la majestuosa alerta, siempre de fondo, del Nevado de Toluca.
El patio interno del casco es de dos niveles con balcones dotados de bella herrería, columnas de metal y ventanas de madera. Las salas poseen muebles rústicos, alfombras y paredes tapizadas.
En el comedor se aprecia un alto techo de vigueta. Las suertes charras se efectúan en un viejo ruedo de forma circular.
La ubicación de esta hacienda se halla en el Municipio de Zinacantepec, aproximadamente a 10 kilómetros al suroeste del centro de la ciudad de Toluca, a una altitud de 2 860 msn.
Un agradecimiento muy especial a mi compadre Miguel González García, de Jocotitlán por haberme facilitado esta valiosa información, misma que comparto con todo gusto con ustedes.
Amigos, pues es todo sobre la Hacienda de San Pedro Tejalpa, municipio de Zinacantepec, Estado de México, lugar que como al principio de esta colaboración fue la culminación del III Seminario Nacional de Locutores Charros “Olga Hernández Martínez”.
@ 2015 - La Voz de la Charrería. Algunos derechos restringidos. Querétaro, México