Grandes acciones se vivieron en ocho días de intensa actividad en Rancho Santa María

En final de alarido se coronaron por quinta ocasión los Tres Potrillos de Jalisco en el XX Campeonato Millonario “Tequila Hacienda Vieja”, consiguiendo 351 puntos y con ello más de 350 mil pesos en efectivo de premio de la categoría AAA, dejando patente su calidad deportiva, ganando en el paso de la muerte y dejando como subcampeones a los charros de Hacienda de Guadalupe “A” que finalizaron con 344 bonos.

Estos jaliscienses iniciaron con la cala de caballo de Gerardo Fernández, de 24 puntos, en los piales Enrique Ramírez consiguió los tres de 87 totales, mientras que en las colas sumaron 44, Rodolfo Fernández 13, Jesús Roberto Rodríguez 16 y Gerardo 13. Con tremendos reparos mordió el polvo Asunción Sáinz en la monta de toro, la terna en el ruedo fue completada con lazos de Enrique Ramírez y su hijo, de 57 totales.

En la jineteada de yegua, Octavio Gurrola aportó 19 buenos, mientras que en las manganas a pie Enrique Ramírez se lució al cuajar dos de 45, pero lo mejor vendría con su retoño que se cubrió de gloria tras conseguir las tres oportunidades de 79 totales, culminando su actuación con un paso de la muerte de 21, que les dio el triunfo con 351 puntos.

En las escaramuzas no hubo mejor que Reencuentro, de Ciudad Jiménez (Chihuahua) con 345.66 puntos, que desde la primera de las ocho jornadas ocupó el liderato. En el caladero femenil no hubo mejor que Melissa Alejandra Vera, con 48 puntos. La mejor cala de caballo en el Futurity fue de Lorenzo Ríos, montando a ARA Thalía, con 46 puntos y en el caladero abierto Braulio Arredondo, con El Charo, logró 47 bonos y colocándose en el primer lugar.

El mejor del coleadero millonario fue Fernando Muñoz Ledo, con 39 puntos, venciendo a los otros 91 competidores y llevándose con ello más de 300 mil pesos como premio. En los piales no hubo mejor que Juan Pablo Franco, con 77 puntos, dejando atrás a 17 lazadores de gran renombre.

El lienzo charro Rancho Santa María, de Tlajomulco, volvió a lucir abarrotado en las ocho jornadas, con un despliegue humano que nuevamente ofreció todas las atenciones a los visitantes de México y los Estados Unidos de América que viajaron hasta tierras jaliscienses a disfrutar del mejor campeonato de este tipo.

Lo anterior no hubiera sido fácil sin el interés de toda la familia Bañuelos Ramírez, que como anfitriones depuran año tras año todas las áreas, especialmente en lo deportivo, poniendo en juego ganado vacuno y caballar que pocas veces se puede apreciar hoy en día.

Enhorabuena por el rotundo éxito, que no se conseguiría sin el apoyo de José Luis Díaz y Pedro Rocha, que bajo la batuta de Juan Bañuelos, han logrado amalgamar todos los elementos para que los charros, las escaramuzas y la afición disfruten al 100 % de esta fiesta nacional, que por cierto, ya tiene fechas para el 2018, del 26 de agosto al 2 de septiembre.


 

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