Honor a quien honor merece y esta vez recayó en un italiano que se integró a las tradiciones nuestras, a la charrería en especial y le motivó amor y respeto por esta actividad, además de convivir y compartir con sus “hermanos charros”, de los que ya aprendió a calar y colear, por lo que participó en una exhibición de suertes, en un excepcional marco de fiesta, en el lienzo del Pedregal, que una vez más fue escenario simbólico para significar la despedida a un gran amigo -Monseñor Mauro Cionini-, Secretario de la Nunciatura Apostólica en nuestro país y ser vínculo con el Papa Francisco, quien recibió en su visita en 2016 hermoso sombrero charro.

Así de simple nació una fuerte amistad y relación con este hombre -Vicario de Cristo y del Vaticano-, ejerciendo su ministerio y misión entre nosotros y ser motivo de reconocimiento en alto grado, por parte de la FMCh y fue el Dr. Miguel Ángel Pascual Islas, quien a nombre del CD entregó la “Herradura de Oro”, que distingue y enaltece a quien aporta algo a la charrería, porque además de ser cultura y tradición, hermana, motiva convivencia y trasciende por sus altos valores y en Monseñor Mauro Cionini tiene a un baluarte para acercarse a la fe, la esperanza, el amor al prójimo, la buena relación y bendición del Papa Francisco, que en febrero del año pasado recibió con agrado un sombrero charro hecho para él, con motivos únicos.

Rendir tributo a quien lo merece es lo menos, dado que la amistad no tiene límites, ni fronteras, sólo que Monseñor Cionini ha de partir a Ginebra -a fines de febrero-, a cumplir otras encomiendas y qué mejor, reconocer sus méritos por haber acercado a la charreía con el representante de la Iglesia Católica -Papa Francisco-, religión que profesa nuestro pueblo y la Virgen de Guadalupe funge como Reina de los Charros, un enlace más y todo ello en presencia de grandes invitados, el Nuncio Apostólico del Vaticano en México -Monseñor Franco Coppola-, acompañados por Monseñor Ramón Macías, quienes juntos celebraron la Santa Misa en la Capilla del Pedregal.

En el escenario, en la terraza del Pedregal, la presencia de la Banda Sinfónica de la Secretaría de Marina, a cargo de su Director -Teniente de Fragata, Domingo Dorantes Méndez-, irrumpió con bellas melodías y en el centro del ruedo, Miguel Becerril Ortíz de la Peña Charra, Lic. José Gil Maya, Lic. Eloy Salazar Mercado, Lic. Arturo Jiménez Mangas, Presidente de la Decana, el Dr. Pascual Islas, el lic. Antonio Díaz Pérez, quien fungió como anfitrión principal, dio la bienvenida a todos, luego, la entrega de la presea y palabras del Dr. Pascual Islas, quien enalteció tan distinguido vínculo con Monseñor Cionini, personaje en nuestro país que ha de emigrar en breve para otras tareas propias de su Ministerio.

Se distinguió al Vicario de Cristo con el consabido desfile de la escolta de Charros del Pedregal, con Diego Herrera como abanderado, Don Vicente Ransanz -con el estandarte del Pedregal- y la presencia de la escaramuza Charra Del Pedregal Rojo, asimismo destacados deportistas de casa, que dieron soberbia exhibición, en la que caló Don Mauro Cionini, coleó, le apoyaron otros elementos, Daniel Fuentes, Saúl “Zacatecas” Cortés, Pablo Ramos, Javier García, Enrique Limón, Leo García y Miguel Vega deleitó con un “tirón del ahorcado”, en manganas a pie, en tanto se lució Alberto Bustamante en las de caballo. Además los floreadores, Alberto Bustamante, Pablo Ramos, Diego Herrera y Héctor Gámez y el jinete de toro, Diego Aceves y Manuel Zepeda, quien realizó el paso de la muerte.

Gran actuación de la escaramuza del Pedregal Rojo, que dieron rienda suelta a sus emociones y brindaron su actuación al invitado y homenajeado y las palabras de Monseñor Cionini, para señalar, “la verdad nunca pensé integrarme a esta gran familia -apenas tiene tres años en México-, cálida y con tantas tradiciones; me ha impulsado el Lic. Eloy Salazar y lo instruyó Jalil Dulac, me han acogido muy bien en La Villa y Rancho La Biznaga, pero debo ir a Ginebra, así que díganme si hay por allá un lienzo charro”, lo que todos festejaron y brindaron la primera ovación al Vicario de Cristo. Es un gran hombre y mejor amigo, sin duda.

El Dr. Pascual Islas destacó como, “un día especial para la familia charra, en ocasión de rendir este homenaje a un gran amigo y muy especial, porque por él logramos estar cerca de su Santidad el Papa Francisco y entregarle un hermoso sombrero hecho por manos mexicanas, que recibió con agrado, luego nos enviaría la Bendición Papal a toda la charrería, lo que nos enorgullece y motiva a sostener el amor por nuestro deporte y la fé en la religión que profesamos”. Indudable, que fue un momento muy emotivo, acontecimiento que todo el público ovacionó.

Y como en toda fiesta charra, al final el tradicional Jarabe Tapatío, que ejecutaron de manera brillante, los hermanos Paulina y Pablo Ramos, Celina y Antonio Díaz, así, para cerrar el festejo, Doriet y Enia Gómez, con el “Son de la Negra”, grandioso, en pleno gozo del público y los invitados especiales.


 

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